Enfermedades congénitas

Hipospadias

La hipospadia es uno de los tipos de enfermedades congénitas de la uretra masculina más comunes. Tiene diferentes grados y puede provocar molestias al orinar, dificultad para la expulsión de orina y producir secuelas en la edad adulta.

Está enfermedades congénitas se diagnostica cuando el meato uretral se ubica por fuera del glande. El meato uretral es el final del conducto por donde se excreta la orina, al final de la uretra. Cuando está afectado el meato hay problemas de dicción y dificultad para mantener relaciones sexuales completas.

Tras un diagnóstico de hipospadia realizado por el urólogo habrá la indicación del tratamiento adecuado, incluyendo medidas correctoras y en la mayoría de los casos recurrir a una cirugía para situar en el glande el orificio y así, corregir la anomalía del pene.

Tipos de Hipospadias

hipospadia glandular

¿Qué síntomas produce la hipospadia?

  • Abertura de la uretra situada en otro lugar que no es la punta del pene.
  • Curvatura del pene mayor de lo normal.
  • Mitad superior del pene encapuchado, el prepucio no lo cubre completamente.
  • Orina con dificultad.

Las personas que presentan hipospadias no tienen ninguna alteración de su fertilidad, a menos que esta se encuentra asociado a una enfermedad en donde también se afecten sus testículos.

Siempre es recomendable visitar un especialista para que pueda indicar un diagnóstico adecuado y así evitar algunos de los problemas que puede originar. El urólogo para la hipospadia es el especialista que puede tramitar el mejor tratamiento e informar de las medidas correctoras en cada caso.

Curvatura peneana

Las curvaturas peneanas pueden ser congénitas o adquiridas, es una curvatura anormal en el pene que ocurre durante la erección. Cuando son adquiridas se denomina enfermedad de Peyronie. La enfermedad de Peyronie es el desarrollo de tejido fibroso cicatricial dentro del pene que causa erecciones curvas y pueden ser dolorosas.

En algunos hombres, causa una curvatura significativa y/o dolorosa,  que impide que tenga relaciones sexuales, o que  sea difícil lograr o mantener una erección (disfunción eréctil). Para muchos hombres, la enfermedad de Peyronie también causa estrés y ansiedad.

En ocasiones, la enfermedad de Peyronie desaparece sola. Pero, en la mayoría de los casos, se mantendrá estable o empeorará. Puede ser necesario realizar un tratamiento si la curvatura es lo suficientemente grave para evitar tener relaciones sexuales satisfactorias.

¿Qué síntomas produce la curvatura peneana?

Los signos y síntomas de la enfermedad de la Peyronie pueden aparecer de repente o presentarse de manera gradual y son los siguientes:

  • Presentar tejido cicatricial (placas) que se pueden sentirse debajo de la piel del pene como bultos planos o una banda de tejido duro.
  • Curvatura significativa del pene, se puede curvar hacia arriba, hacia abajo o doblarse hacia un costado. En algunos casos, el pene erecto puede tener una apariencia estrecha, con surcos o en forma de reloj de arena, con una banda ajustada y angosta alrededor del cuerpo del pene.
  • Problemas de erección. La enfermedad de Peyronie puede causar problemas para alcanzar o mantener una erección (disfunción eréctil).
  • Acortamiento del pene. El pene podría acortarse como resultado de la enfermedad de Peyronie.
  • Puedes tener dolor peneano, con o sin una erección.

Por lo general, el dolor durante las erecciones mejora en un plazo de uno a dos años, aunque el tejido cicatricial y la curvatura suelen permanecer. En algunos casos, tanto la curvatura como el dolor asociados con la enfermedad de Peyronie mejoran sin tratamiento. se debe consultar al médico, si el dolor o la curvatura del pene impide que tengas relaciones sexuales o causa ansiedad.

Hidronefrosis

La hidronefrosis es una enfermedad congénita que se define como una dilatación del sistema colector renal debido a dificultad para la eliminación de la orina, causada por la existencia de un obstáculo en algún punto del sistema urinario, que puede ser de tipo mecánico o funcional. Se acompaña de atrofia progresiva del parénquima renal.

Puede deberse a una causa mecánica que origina obstrucción a cualquier nivel de las vías urinarias y dificulta la expulsión de la orina. Menos frecuentemente tiene un origen funcional por mala evacuación de la vejiga urinaria o bien por reflujo vesicoureteral.

Tipos de hidronefrosis

La hidronefrosis puede ser congénita cuando está presente en el momento del nacimiento, o adquirida si se desarrolla en la vida adulta. Según su duración se divide en aguda o crónica. También puede distinguirse entre hidronefrosis unilateral cuando un solo riñón está distendido, o hidronefrosis bilateral cuando ambos riñones están involucrados.

La hidronefrosis unilateral suele estar provocada por lesiones en el riñón o el uréter; la hidronefrosis bilateral se asocia a lesiones situadas en el cuello de la vejiga urinaria o la uretra que impiden la evacuación correcta de la vejiga, como la hiperplasia benigna de próstata y la estenosis del cuello vesical, también por reflujo vesicoureteral bilateral o vejiga de poca capacidad y baja complacencia. Según las estadísticas, la hidronefrosis unilateral es más frecuente que la bilateral.

En algunas ocasiones (afortunadamente pocas) los bebés presentan una alteración muy compleja conocida como valvas de la uretra posterior, que puede tener unas alteraciones importantes del tracto urinario y de los pulmones, requiriendo de una atención inmediata durante el nacimiento que solo se puede ofrecer en centros de alta complejidad.