Cáncer de próstata

El cáncer de próstata es el segundo tipo de cáncer más frecuente en hombres de todo el mundo y el primero en Colombia. Existe mayor riesgo de esta enfermedad en hombres mayores de 60 años. Este se constituye en la segunda causa de mortalidad por cáncer en hombres, según la Cuenta de Alto costo del Ministerio de Salud en el año 2017 se presentaron 1.637 muertes anuales por cáncer de próstata.

Factores de riesgo

Conocer los factores de riesgo para el cáncer de próstata puede ayudarte a determinar si deseas comenzar a hacerte la prueba de detección del cáncer de próstata y cuándo. Los principales factores de riesgo incluyen los siguientes:

  • La edad: A medida que envejeces, el riesgo de cáncer de próstata aumenta. Después de los 50 años, tu probabilidad de tener cáncer de próstata aumenta.
  • Raza: Por razones que no se entienden bien, los hombres negros tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de próstata y morir a causa de la enfermedad.
  • Antecedentes familiares: Si un miembro cercano de la familia —tu padre, tío o hermano— fue diagnosticado con cáncer de próstata antes de los 65 años, tu riesgo de contraer la enfermedad es mayor que el promedio.
  • Mutaciones genéticas heredadas: Las mutaciones genéticas asociadas con el riesgo de cáncer de próstata incluyen BRCA1 y BRCA2. Estos genes están más estrechamente relacionados con el cáncer de mama, pero también aumentan el riesgo de otros tipos de cáncer. Tu médico te podrá recomendar que consideres hacerte pruebas genéticas si tienes un fuerte antecedente familiar de cáncer o si un pariente de sangre ha sido diagnosticado con una mutación en un gen.
  • Dieta: Una dieta alta en grasas animales y baja en vegetales puede aumentar el riesgo de cáncer de próstata.
Cáncer de próstata

Signos y síntomas

  1. Dificultad para el inicio de la micción.
  2. Aumento en la frecuencia de la misión, especialmente en la noche.
  3. Flujo miccional débil o interrumpido.
  4. Sangre en la orina.
  5. Sangre en el líquido seminal.
  6. Dolor o ardor al orinar.
  7. Dolor en espalda o pelvis.
  8. Pérdida involuntaria de peso.
  9. Posible disfunción eréctil .

Diagnóstico

Para realizar el diagnóstico de esta enfermedad se utilizan dos herramientas principalmente las cuales son el Antígeno prostático específico (PSA) y el tacto rectal.

La enfermedad suele no presentar síntomas en sus etapas iniciales pues habitualmente se origina en la zona periférica de la glándula prostática, lejos de la uretra.

  • PSA: El antígeno prostático es una proteína que se produce por la próstata, se mide su cantidad en sangre y con esto se puede definir si alguna enfermedad está afectando la próstata.
  • Tacto rectal: es una exploración simple y sencilla, permite palpar la superficie de la próstata, consistencia, simetría o asimetría, presencia o no de induraciones, nódulos o irregularidades en la superficie, aumento y alteración de la glándula.
  • Ultrasonografía y biopsia transrectal de la próstata: dicho examen se realiza cuando el paciente tiene una elevación del PSA o una alteración en el tacto rectal. La Ultrasonografía o Ecografía transrectal permite visualizar la próstata y las vesículas seminales mediante el empleo de sonidos de alta frecuencia. Esta sirve como guía para la realización de biopsias de próstata, permitiendo elegir las áreas de dónde se quieren obtener muestras de tejido para su estudio. La biopsia de próstata constituye una prueba determinante en el diagnóstico del cáncer de próstata.

Tratamiento

Existen diferentes factores para escoger la mejor opción de tratamiento para los pacientes con Cáncer de Próstata. Además de considerar la posibilidad de curación, la escogencia del tratamiento depende de la expectativa de vida, de las comorbilidades, de los posibles efectos colaterales del tratamiento y de la preferencia del paciente.

Las primeras opciones de tratamiento, para la enfermedad localizada, incluyen:

  1. La prostatectomía radical.
  2. La radioterapia en sus dos modalidades que son, la teleterapia y la braquiterapia.
  3. La hormonoterapia.
  4. Cuidado paliativo.